Las
fiestas patronales de Vilagarcía se celebran durante 10
días en torno al 16 de agosto, festividad de San Roque.
En este día tiene lugar dos fiestas sucesivamente. La primera,
de carácter religioso, comienza con la misa solemne y la
salida del santo en procesión desde la Iglesia Parroquial
hasta la capilla que lleva su nombre. Miles de fieles acompañan
al santo de Montepellier en este recorrido, que la imagen realiza
moviéndose al son del pasodoble “Triunfo”.
Por la tarde el trayecto se recorre a la inversa, a ritmo mucho
más pausado.
La
parte lúdica de la fiesta comienza al filo de las 12 del
mediodía, nada más resguardarse la imagen del patrón
en la capilla de San Roque. En ese momento, comienza la denominada
Fiesta del Agua. Miles de niños, jóvenes y no tan
jóvenes recorren las calles al grito de “¡agua!”,
rogando a los vecinos que los refresquen con el líquido
elemento. Estos responden a su ruego utilizando para ello toda
clase de artilugios: cubos, mangueras, botellas... Por si esto
no fuese suficiente para calmar la sed de los asistentes, los
bomberos colaboran mojando a manguerazos desde sus vehículos
a los miles de personas que los reciben con los brazos en alto.
La fiesta, animada por espontáneos aguadores y charangas,
no termina hasta primeras horas de la tarde.
La zona húmeda, donde cualquier remojón es bien
recibido, está perfectamente señalizada y se extiende
por las calles más céntricas de la ciudad. Cada
año es más frecuente que los jóvenes asistentes
comiencen la fiesta en la noche del día 15, en la que ya
salen a la calle ataviados para la ocasión, con el pañuelo
y la camiseta identificativos de cada pandilla al cuello. Habitualmente,
participan en la Fiesta del Agua entre 20.000 y 30.000 personas.
En la Semana Grande de Vilagarcía tienen lugar otras
actividades destacadas: conciertos gratuitos de grupos y solistas
españoles, exhibiciones folclóricas, desfile de
carrozas y batalla de flores, etc.
Uno de los actos que más visitantes atrae al municipio
es el Combate Naval, un festival pirotécnico con fama en
toda Galicia que suele poner el broche final a las fiestas. Miles
de visitantes se acercan esa día a Vilagarcía a
fin de contemplar la batalla entre un barco y un castillo de luces
que se desarrolla en la dársena del Muelle de Pasajeros.
La exhibición se completa con un espectacular lanzamiento
de fuegos de artificio y una demostración de fuegos acuáticos.