Las
fiestas son una de las mejores ocasiones para comprobar el carácter
abierto y hospitalario de los vilagarcianos. Además de
la romería de Santa Rita y de las fiestas patronales de
San Roque, el calendario veraniego señala muchas fechas,
correspondientes a las fiestas de cada parroquia o barrio del
municipio.
De hecho, desde primeros de junio y hasta finales de septiembre
es prácticamente imposible encontrar un fin de semana en
el que no se oigan orquestas, gaitas y bombas de palenque, sin
olvidar los actos religiosos origen de las celebraciones.