En
las primeras décadas del siglo XX, Vilagarcía vivió
un gran auge del turismo, que la convirtió en la pequeña
“San Sebastián gallega”. En los últimos
años, la ciudad ha conseguido recuperar aquel esplendor
por medio de iniciativas públicas y privadas como la regeneración
de la playa A Concha-Compostela, la construcción del paseo
marítimo, la peatonalización de algunas zonas del
casco urbano, la construcción de nuevos hoteles y la apertura
de modernos establecimientos hosteleros. Todo ello se ha traducido
en una mayor afluencia de visitantes y la habilitación
de nuevas infraestructuras para satisfacer todas sus demandas.
La honda tradición turística y la hospitalidad de
los vilagarcianos hacen que la estancia en la villa se convierta
en una placentera experiencia, que muchos repiten año tras
año.
En su calidad de municipio de mayor población
del valle de O Salnés y de la Ría de Arousa, Vilagarcía
aglutina una importante y variada oferta de alojamiento, que va
desde un hotel de cuatro estrellas en un histórico pazo
a un cámping, y desde hoteles urbanos o a pie de playa,
a una económica pensión.
Además de las sugerencias que se ofrecen
en esta guía, se puede obtener información adicional
en la Oficina de Turismo Municipal, ubicada en el parque de O
Cavadelo, o en la que depende de la Xunta de Galicia, abierta
todo el año en los bajos del edificio de la Casa da Xuventude
(Av. Juan Carlos I, número 37).