Vilagarcía dispone de un buen número de parques
y jardines que la convierten en una ciudad humana, agradable y
en la que resulta fácil vivir. La oferta de espacios verdes,
que se ha incrementado notablemente en los últimos años,
se vio reforzada en el 2002 con la construcción de un nuveo
jardín en el antiguo recinto ferial de Fexdega y próximo
al puerto deportivo, dedicado a la memoria del poeta Miguel Hernández.
Hasta una docena de composiciones del autor de Orihuela adornan
distintas partes del parque, que tiene una superficie de 18.000
metros cuadrados y está distribuido en varias zonas (bosque,
camelias, pradera, etcétera).
En
la actualidad, el parque de Enrique Valdés Bermejo, con
una extensión de 12.000 metros cuadrados, es el de mayor
riqueza botánica del municipio. Su origen se remonta a
los años 30, cuando los duques de Terranova y de Medina
de las Torres decidieron convertir parte de la finca de su residencia
particular en un jardín con gran variedad de especies exóticas.
Esta parcela pasó a ser patrimonio municipal hace algunos
años, siendo destinada a uso público. Dispone de
algunos ejemplares registrados como únicos en el Archivo
del Centro de Investigaciones Forestales de Lourizán (Pontevedra).
La Concellería de Medio Ambiente organiza visitas guiadas
para grupos a fin de facilitar el conocimiento de este recinto.
Otra de las zonas ajardinadas que merece la pena visitar es
el parque de Compostela, situado al pie del arenal del mismo nombre.
El recinto se compone de una zona verde con varios árboles
de gran envergadura que en verano proporcionan una sombra muy
agradable, zonas de césped y un espacio acotado dedicado
a los juegos infantiles. Al lado del jardín se encuentra
una zona de aseos públicos que dan servicio a los usuarios
de la playa Compostela.
Otro
de los parques más utilizados de Vilagarcía es el
de A Xunqueira, situado junto al convento de Vista Alegre. Se
trata de un recinto moderno y urbano, con una gran parte de superficie
dura repartida entre paseos y pistas polideportivas, que también
funciona como auditorio al aire libre con gradas y escenario.
Cuenta también con un paseo al borde del río sombreado
por castaños de indias y una zona de pradera, que los jóvenes
suelen utilizar como lugar de reunión.
De factura similar al anterior, aunque algo más antiguo,
es el jardín del Centenario. Se encuentra junto al mar.
Un paseo central que desemboca en una de las dársenas del
muelle de pasajeros divide el parque en dos: una zona ajardinada
con pérgolas y parterres y al otro lado, un área
con juegos infantiles y una superficie dura destinada a la práctica
del patinaje. Paralela al mar discurre una zona de paseo con bancos
y palmeras.
Separado de este jardín por la carretera de enlace del
puerto está el parque de O Cavadelo, situado sobre el estacionamiento
subterráneo del mismo nombre. Se trata de un recinto moderno,
en el que se pueden practicar el hockey sobre patines y el patinaje,
utilizando diversas estructuras de madera y metal para realizar
figuras. Alberga también la Oficina de Turismo Municipal.
Otros jardines céntricos son los de Plaza de Ravella,
frente al ayuntamiento, y el de la Plaza de España, frente
a la iglesia parroquial. Dispone de varios árboles de gran
envergadura y hoja caduca que les proporcionan sombra en verano
mientras que en invierno dejan pasar la luz del sol. Son lugares
tranquilos, ideales para el descanso y la tertulia de los mayores,
que en la Plaza de España se articula alrededor de la fuente
central y en el de Ravella, a ambos lados del paseo.