Para
obtener una amplia panorámica de la ría y del municipio
de Vilagarcía conviene visitar el mirador del monte Meda.
Ubicado en el límite de los municipios de Vilagarcía,
Catoira y Caldas, se indentifica fácilmente por hallarse
en él las torrres de reemisión de las señales
de TV. Desde esta altura puede contemplarse el río Ulla
en su tramo final, alcanzando la vista hasta las Torres de Oeste,
restos de construcciones defensivas contra las invasiones normandas
que se encuentran en el vecino municipio de Catoira y escenario
de la famosísima Romería Vikinga. También
está al alcance de la vista gran parte de la Ría
de Arousa, con la isla de Sálvora a la entrada, así
como los valles del Ullán y de O Salnés.
Desde este punto, puede llegarse a pie al cercano
mirador del Monte Xiabre, ya dentro del término municipal
de Vilagarcía. La altura de este macizo permite contemplar
una gran extensión de la Ría de Arousa, con sus
polígonos de bateas perfectamente alineados y al pie, Vilagarcía,
con su cuadrícula urbana y los núcleos diseminados
del rural. Además, el visitante puede solazarse en una
amplia zona de descanso en Fontefría, con mesas, asadores,
etc. Tanto al mirador de Meda como el de Xiabre se accede a través
de la calle San José, partiendo de la avenida Rosalía
de Castro, que une Vilagarcía y Carril, o bien desde O
Pousadoiro (carretera antigua a Caldas y acceso a la A9).
Una de las más bellas vistas de Vilagarcía
y la ría es, precisamente, la que ofrece el mirador de
Carril. Desde él se puede contemplar el estuario del río
Ulla, con la isla de Cortegada, de exuberante vegetación,
en primer término, y al fondo, en la orilla norte de la
ría, la Sierra del Barbanza. Es un lugar perfecto para
contemplar la puesta del sol, cuando el horizonte se tiñe
de tonos rojos, naranjas y amarillos. A este mirador se accede
a través de la calle que parte de la iglesia parroquial.
Para
ver Vilagarcía desde el ángulo inverso es preciso
acercarse al mirador del monte Lobeira, situado frente a los anteriores
y cuya cima pertenece al vecino municipio de Vilanova. Para acceder
a él es preciso seguir la carretera a Pontearnelas: a medio
camino hay un desvío debidamente señalizado. Una
vez arriba, es necesario dejar el coche en un estacionamiento
que cuenta con vigilancia durante la Semana Santa y el verano,
y después, subir una escalera rústica, de unos 200
peldaños, que conduce a la cima del monte. El mirador está
construido sobre los restos de un antiguo castro y posterior castillo,
el escenario de las disputas entre la reina Doña Urraca
y el arzobispo Gelmírez. A finales del siglo XIX se levantó
en este lugar una cruz que recuerda a las víctimas del
mar y especialmente a la tripulación fallecida en el naufragio
del buque “Serpent”, de la Armada de su Majestad Británica,
en 1896. Desde este punto se contempla la desembocadura del río
Ulla, la ría de Arousa y buena parte del valle de O Salnés,
llegando a distinguirse al fondo, en los días claros, el
perfil rocoso de las islas de Ons y Onza, ya en la ría
de Pontevedra.