El viajero que se traslada a Vilagarcía
en ferrocarril lo hace por medio de la línea más
utilizada de Galicia: la que enlaza A Coruña y Vigo, en
el denominado Eje Atlántico. En la estación de Vilagarcía
se detienen todos los trenes que cubren este trayecto, tanto los
TRD como los Regionales, que enlazan el municipio con Santiago,
A Coruña, Vigo y Pontevedra. Tanto en Santiago como en
Redondela (en el mismo corredor ferroviario) se enlaza con las
grandes líneas nacionales.
Los
visitantes que llegan en su propio vehículo tienen varias
opciones. Para los que acceden desde el centro de Galicia, existen
dos posibilidades: la N-640, que une Silleda con Vilagarcía,
a través del municipio de Caldas, y la C-531, que enlaza
Pontevedra con Vilagarcía. La carretera C-550, que recorre
la costa occidental gallega, de Finisterre a Tui, es la utilizada
por los que llegan tanto desde el norte (Santiago) como desde
el sur (Cambados- O Grove).
Desde estas tres vías se puede enlazar
con otras de alta capacidad a escasos kilómetros de Vilagarcía.
En el vecino municipio de Cambados se accede a la vía rápida
de O Salnés, que cuenta con desvíos a Meaño,
Ribadumia, Sanxenxo, O Grove y, en la dirección contraria,
a Barro, desde donde se puede conectar con la autopista A-9. Aunque
si lo que se quiere es acceder directamente a esta autopista,
la mejor opción es utilizar el enlace en el término
municipal de Caldas, a sólo 12 kilómetros del casco
urbano de Vilagarcía (carretera a Pontevedra), o bien directamente
a través de O Pousadoiro por la carretera “vieja”
a Caldas de Reis (6 kms.).