Estas dos calles paralelas y las callejuelas que las cruzan
conforman un espacio peatonal vivo gracias a la actividad hostelera.
En esta zona existen numerosos bares de vinos, pero también
cafeterías, pubs e incluso algún restaurante, lo
que contribuye a hacer de esta parte de la ciudad una de las de
más variada oferta. Son calles con terraza para ver y ser
visto, un escaparate para conocer gente y un lugar seguro para
encontrarse con los amigos.